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Problemas psicológicos más frecuentes en Adolescentes

La adolescencia es una de las fases del ciclo vital más importantes para el desarrollo de la identidad y la personalidad del adolescente. Es la etapa vital en la que dejamos atrás la infancia para empezar a convertirnos en adultos.

Al ser una época llena de cambios el adolescente deberá afrontar las nuevas exigencias de la vida y de sus entornos para adaptarse a ellas y seguir creciendo de forma saludable.

Es una fase del desarrollo personal en la que pueden surgir diversidad de problemas psicológicos. En este artículo te presentamos los problemas psicológicos más frecuentes presentados por adolescentes.

 

        1. Problemas en el desarrollo de la autoestima

        2. Problemas de conducta

        3. Adicciones

        4. Bullying

        5. Problemas de orientación sexual

        6. Trastornos de la alimentación



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Problemas en el desarrollo de la autoestima


La adolescencia es el periodo clave en el desarrollo de la autoestima. Es un momento vital crucial en el que el individuo empezará a adquirir independencia y a moldear su personalidad e identidad de adulto.

Para que esto suceda adecuadamente, el adolescente necesitará de una buena autoestima y del apoyo de sus familiares y amigos.

En esta edad, la autoestima se genera a partir de la valoración propia sobre los acontecimientos vividos hasta la fecha y sobre las consideraciones de las personas más allegadas.

El adolescente con una buena autoestima está seguro de sí mismo, actúa de manera independiente y sin miedo, asume responsabilidades, afronta nuevos retos, posee más habilidades sociales y es más productivo y competente.

El joven con una baja autoestima es excesivamente crítico consigo mismo, le cuesta aceptar las críticas y las concibe como un ataque, es pesimista y muy perfeccionista, le cuesta tomar decisiones ya que teme equivocarse y desagradar a los de su alrededor y habitualmente se deja llevar por las decisiones de los demás.

Esta persona se siente insatisfecha con ella misma y este sentimiento evidentemente va a influir de manera negativa sobre su rendimiento y habilidad social. Si esta actitud persiste, es necesaria la ayuda de los padres y la actuación de un psicólogo que le ayude a modificar los conceptos tan dañinos que tiene sobre sí mismo. De este modo podremos lograr una mayor confianza y autonomía personales.


Problemas de conducta


Las familias están cada vez más sensibilizadas acerca de los problemas de conducta de los adolescentes ya que éstos se han ido incrementando en la sociedad de forma progresiva provocando una gran preocupación. El comportamiento normal o adecuado suele estar determinado por el punto de vista social, cultural y el desarrollo que se adopte. Conocer aquello que se puede esperar del adolescente en este periodo ayudará a determinar cuándo

un comportamiento no es normal y hasta qué punto necesita la orientación de un profesional.

En general los problemas de conducta vienen determinados por la presencia de un patrón de conducta persistente, repetitivo e inadecuado para su edad. Se caracteriza por el incumplimiento de las normas sociales básicas de convivencia y por la oposición a los requerimientos de las figuras autoritarias. Los adolescentes presentan síntomas tales como, la oposición activa a las reglas de los adultos, la tendencia a molestar deliberadamente a otras

personas, sentimientos de enfado, resentimiento, irritación y enojo, baja tolerancia a la frustración, la cual suele desencadenar en rabietas, la falta de colaboración, etc. Todo ello puede llegar a provocar comportamientos perturbadores como son la agresión física o verbal, la desobediencia, el absentismo escolar, el consumo de drogas y los robos.

El origen de estos graves desajustes suele ser multi causal. El problema se inicia y se mantiene por causa de factores individuales, familiares, del desarrollo psicosocial y educativos.

Los problemas de conducta deben ser corregidos y a la vez se debe promover el desarrollo de habilidades y competencias intelectuales, emocionales, sociales y personales que vaya favoreciendo la adaptación al entorno. 

La identificación precoz de los trastornos leves del comportamiento y la aceptación de estos hechos por parte de los padres son cruciales a fin de resolverlos a tiempo y evitar posibles desajustes sociales y personales más graves. La falta de intervención es siempre un error puesto que sólo conduce al mantenimiento y probablemente al incremento de las conductas problemáticas.


Adicciones


El consumo de sustancias psicoactivas como el tabaco, el alcohol o las drogas ilegales son uno de los principales problemas a los que se enfrenta la juventud de las sociedades occidentales. Los motivos por los que los adolescentes se inician en dicho consumo son múltiples pero, entre otros, se pueden destacar:

  • La curiosidad por saber qué se siente.
  • La información distorsionada sobre el efecto negativo de las drogas.
  • Mantener creencias positivas relacionadas con las drogas, creyendo que los efectos y experiencias resultan positivos y "no dañinos"
  • La creencia de que los efectos momentáneos de las drogas son “positivos”.

Además, también hay ciertas conductas o factores considerados de riesgo como son tener una mala relación con la familia, la falta de disciplina, la disconformidad con los valores sociales establecidos, el bajo rendimiento escolar, la presencia de psicopatología, una baja autoestima, la presión por parte del grupo de amigos o el mero hecho de querer ir en busca de nuevas sensaciones y emociones.

Las consecuencias de cualquier adicción son nefastas e inciden en todas las áreas del individuo. A nivel físico, pueden aparecer dificultades orgánicas como cirrosis, trastornos cardiovasculares o problemas psicológicos como la depresión. Las relaciones familiares o de pareja se ven afectadas, la confianza disminuye, frecuentemente hay disputas y se produce un distanciamiento. Evidentemente, una adicción también repercute en el trabajo o en los estudios: el sujeto se despreocupa de sus obligaciones y disminuye la productividad y la calidad sobre sus obligaciones. Para mantener la adicción tiene que hacer un gran desembolso económico, motivo por el cual en muchos casos el sujeto con adicción se ve obligado a cometer pequeños hurtos o a recurrir a actividades ilegales como vender drogas.

Por todas estas razones, resulta de suma importancia detectar el problema rápidamente para poder intervenir y detener el círculo vicioso en el que el adicto se ve inmerso.


Bullying


Cada vez se oye hablar más del “mobbing” o acoso moral en el trabajo y del “bullying” que es el abuso de poder que ejerce una persona o grupo de personas de manera sistemática, de forma continuada en el tiempo y generando consecuencias negativas al que las sufre.

Existen muchas formas de maltrato a nivel psicológico y físico. Lo más común son las vejaciones, el generar rumores, el hacer objeto de burlas, las amenazas, esconder las pertenencias del sujeto, los chantajes, la exclusión del grupo, ignorar, insultar o incluso agredir físicamente, etc. Aunque parezca mentira, resulta difícil identificar este tipo de abusos en los adultos siendo extraña la denuncia de la situación por parte del agredido debido a su miedo.

El perfil de la víctima suele corresponder a alumnos ejemplares, los más ingenuos e inseguros, aquellos que carecen de habilidades sociales o los discriminados por su apariencia. Si el acoso se mantiene en el tiempo, las consecuencias en el desarrollo emocional, social y de aprendizaje pueden ser devastadoras. El joven puede perder la confianza en sí mismo, cada vez se sentirá más inseguro, se aislará más y consecuentemente su autoestima caerá en picado pudiendo desencadenarse una depresión. Lo más probable es que tenga problemas para concentrarse y su rendimiento y la calidad de su trabajo disminuyan.

Es muy importante reconocer las señales del “bullying” a tiempo y trabajar cuanto antes sobre los efectos que haya originado ya que si no se actúa, la situación puede desembocar en trastornos mentales graves en la edad adulta.


Problemas de orientación sexual


La orientación sexual se establece previamente a la adolescencia; la persona suele tener conciencia de la atracción por personas del mismo género antes que se verbalice esta conducta y que la ponga en práctica.

Existen multitud de aspectos a tener en cuenta sobre las causas de la homosexualidad.

Factores biológicos como los elementos genéticos y hormonales, factores sociales tales como el aprendizaje o el apoyo social así como factores psicológicos del individuo influyen sobre la orientación sexual.


La persona homosexual pasa por diferentes etapas:

  • Durante la infancia el niño ya se concibe diferente, empiezan a aparecer las primeras fantasías homosexuales.
  • La adolescencia es la fase más importante ya que es la etapa de la identificación. El individuo comienza a considerarse homosexual y a aceptarse como tal. A partir de este momento empezará a asumir su identidad y a buscar el apoyo emocional en sus relaciones sociales. 
  • Habitualmente revela su homosexualidad a las personas más relevantes de su entorno cuando alcanza la edad adulta empezando así una etapa de consolidación de su orientación sexual.

Además de las dificultades propias de la adolescencia, los jóvenes gay se enfrentan a problemas especiales. Así sucede también con personas de identidad transgénero o de otras orientaciones sexuales. 

Pueden ser objeto de presiones sociales, personales y familiares. Si el joven aún no ha desarrollado una identidad sólida, puede empezar a defenderse con estrategias de afrontamiento punitivas para su identidad. Puede asimismo aislarse de su entorno familiar y social, exagerar rasgos heterosexuales, negar su homosexualidad y adoptar conductas autodestructivas, entre otros. Todo ello puede causar una profunda crisis en el individuo. Es en este momento cuando la intervención psicológica puede ser de gran ayuda para reorientar al paciente y conseguir que acepte su orientación sexual.


La orientación sexual

No existen orientaciones sexuales positivas o negativas. La educación sexual, sobre sexo y género o sobre identidad y orientación sexual escasea en las escuelas y los padres. 

NADIE puede exigir a un adolescente que revele su orientación sexual. ¿Los heterosexuales declaran ser heterosexuales? NO, por ello, debemos superar la barrera de "decir que soy gay". 

Los homosexuales NO están obligados a declarar su orientación sexual a nadie. Rompamos las barreras heteronormativas de la identidad sexual. Basta de suponer que somos heterosexuales por nacimiento y que toda persona, si no declara lo contrario, es heterosexual. Si tu hijo es homosexual, queer, transgénero, dale tu apoyo y aceptación y refuerza su libertad de expresar y ser quién desee ser sin límites ni barreras autoimpuestas por los estereotipos de sexo y género.


Trastornos de la alimentación


Entre un 25% y un 35% de niños presentan problemas persistentes para comer adecuadamente. Entre los desajustes alimenticios más comunes, encontramos los problemas de conducta alimentaria

Por ejemplo, a la hora de las comidas, la negación a tomar un sinfín de alimentos, los retrasos para masticar o tragar o prolongar en exceso el tiempo de la comida. Los problemas negativos de esta actitud pueden ir desde la desnutrición, las dificultades en el desarrollo hasta los problemas de conducta. 

Los problemas más graves derivados de la actitud anteriormente citada son los trastornos de alimentación como la anorexia o la bulimia nerviosa. Los desórdenes en la conducta alimentaria se caracterizan por un patrón alimentario alterado y, de manera paralela, la práctica de comportamientos encaminados a subsanar los efectos de la ingesta. 

En los últimos años se ha producido una oleada de jóvenes adolescentes, principalmente mujeres con un trastorno de este tipo. Entre los más graves y comunes podemos destacar la anorexia y la bulimia nerviosas.



Las mujeres con anorexia tienen un miedo exagerado a aumentar de peso y su vida gira en torno al deseo de adelgazar. Evidentemente, se trata de personas con una visión de su imagen corporal totalmente distorsionada a las que les embarga un sentimiento general de rechazo e ineficacia personal.

La bulimia se caracteriza por la presencia de atracones que no pueden controlarse, seguidos de conductas compensatorias encaminadas a evitar el aumento de peso. La bulimia forma parte de los trastornos de la conducta alimentaria en los que la persona padece una alteración de su imagen corporal, lo mismo sucede en la anorexia.

En este tipo de trastornos es muy importante la colaboración y el apoyo de la familia. Si detectan conductas anormales o pérdidas importantes de peso en poco tiempo deberían acudir a un médico y a un psicólogo ya que el tratamiento de este tipo de trastornos requiere de una intervención multidisciplinar.


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