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Adicción a la cocaína: qué es, síntomas, tratamiento, signos y señales en el adicto y codependencia familiar

La cocaína se encuentra dentro del grupo de las sustancias psicoactivas que estimulan la actividad del sistema nervioso central. Es una droga estimulante, muy adictiva, que afecta directamente al cerebro. Por tanto la adicción a la cocaína es una enfermedad mental, un trastorno por consumo, de graves consecuencias. Es uno de los problemas de nuestra sociedad, la drogadicción. Cada vez más personas demandan tratamiento asociado al uso de esta droga. 

En este artículo te exponemos toda la información que necesitas saber sobre la adicción a la cocaína: qué es, sus síntomas, señales y signos, los efectos que produce, como se presenta el síndrome de abstinencia y sus síntomas, las fases de la familia de un cocainómano y la codependencia familiar hacia el adicto.


Índice de contenidos


    1. ¿Qué es la adicción a la cocaína?

            1.1. Características de la adicción a la cocaína:

            1.2. Origen de la adicción

            1.3. Consecuencias de la adicción

            1.4. Reconocer el problema

    2. Los signos y síntomas de la adicción a la cocaína 

            2.1. Síntomas de la adicción a la cocaína en fase avanzada

    3. Efectos de la cocaína

            3.1. Intoxicación y sobredosis

    4. ¿Cómo saber que alguien consume cocaína?

            4.1. Señales

            4.2. Efectos y señales

            4.3. Consecuencias y efectos a medio y largo plazo

            4.4. Pruebas físicas

            4.5. Síntomas de la resaca cocaínica

    5. Dejar la cocaína

            5.1. Beneficios 17

    6. El Síndrome de abstinencia de la cocaína

            6.1. Mecanismos cerebrales

            6.2. Síntomas de abstinencia

            6.3. Consecuencias en el adicto

            6.4. Síndrome de abstinencia condicionado

       7. Tratamiento 

            7.1. Fases

            7.2. Preguntas frecuentes sobre el tratamiento

    8. Entorno familiar en el adicto a la cocaína

            8.1. Etapas

            8.2. Codependencia con el adicto

            8.3. Perfiles de Codependencia

            8.4. Actitudes codependientes

            8.5. Síntomas de la coadicción

            8.6. Tratamiento de la coadicción

    9. ¿Cómo ayudar a un adicto?



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¿Qué es la adicción a la cocaína?


La adicción a esta sustancia es un trastorno derivado del consumo de la sustancia. Lo que provoca un desarrollo de dependencia a esta droga. 

Detrás de la adicción hay una repetición de la conducta, ya que la adicción es un trastorno del comportamiento. 

La adicción es un trastorno del comportamiento, que es un patrón de repetición de una conducta errónea, pero que el cerebro ha aprendido a necesitar. Esa dependencia es lo que en la calle se conoce como “estar enganchado”.


Características de la adicción a la cocaína:

Este trastorno tiene las siguientes características:


1 - Deseo compulsivo de obtener y consumir la sustancia

La persona no puede dejar de pensar en otra cosa. Hay una obsesión por consumir la sustancia.

La mayoría de las veces el consumidor se droga, sin ser consciente del todo, para aliviar el síndrome de abstinencia. Este es el malestar que interrumpir el consumo de la sustancia le produce.

 

2 - Tolerancia y dependencia

Evidencia de neuroadaptación con fenómenos de tolerancia y dependencia. La cocaína causa cambios en la estructura y funcionamiento del cerebro: Afecta al sistema nerviosos central. De ahí:


Ausencia de control: Es cierto que los primeros consumos son voluntarios, pero cuando el adicto es dependiente dejan de serlo. Hay una pérdida de libertad para decidir cuándo o cuánto tomar.

Imposibilidad de abandonar el consumo: Será la adicción la que controle el organismo de la persona puesto que se ha acostumbrado a depender de él. Y también controla la conducta  del consumidor.

Predominio de la conducta de búsqueda de droga por encima de otras cosas importantes en su vida.

 

3 - Hábito estereotipado del consumo de la sustancia

El consumidor se ha creado un estilo de vida acorde al consumo de la sustancia. Lo ha normalizado. Es su habitualidad.

Se consume a pesar de que está siendo perjudicial para la salud de la persona. El consumo de esta droga sienta mal al organismo, es tóxica y trae complicaciones médicas.

Se consume a pesar de las consecuencias negativas en la vida de la persona. El adicto no puede dejar de repetir la conducta a pesar de ser evidente que le está trayendo problemas.

 

4 - Negación del problema

El adicto no identifica el consumo de la sustancia o el comportamiento que tiene a consecuencia de ese consumo como un problema. Es su forma de defenderlo: el autoengaño.

 

5 - Una rápida restauración de la dependencia

Si se diera el caso de estar un tiempo sin consumir, en el momento en que el adicto vuelve a probar la sustancia, se desarrolla rápidamente todo el proceso de la dependencia.


Origen de la adicción

No todo el mundo se hace adicto a la cocaína cuando la prueba. ¿Por qué? 

Porque para desarrollar la adicción tiene que darse un abuso de la sustancia y además la persona tiene que sumar un número de factores de riesgo. Entre ellos, una predisposición genética a desarrollar esta enfermedad. La adicción surge por estos motivos:


Porque es altamente adictiva Se trata de una droga clasificada ilegal por su peligrosidad, crea dependencia con rapidez y es perjudicial para la salud.

Porque su efecto o subidón dura muy poco y se hace necesario volver a repetirlo. Al cerebro le gusta mucho. Al llegar al cerebro, ejerce una acción estimulante sobre el sistema nervioso. Las sustancias que se consumen inhaladas, como es el caso de los polvos de cocaína, permiten que la sustancia llegue al cerebro muy rápidamente, entre unos 7 y 10 segundos.

Porque actúa directamente sobre el sistema de recompensa del cerebro, provocando daños estructurales  y funcionales. A partir de ahí, éste necesitará de su consumo para funcionar. El consumo de la sustancia es la única fuente de satisfacción del dependiente. Como consecuencia de su efecto hay una sensación de euforia inicial pero que da paso a las sensaciones contrarias. Cuando se interrumpe su consumo aparece la tristeza, la ansiedad y la depresión. En muchos casos se llega a una estado de síndrome de abstinencia.

 

Consecuencias de la adicción

La adicción a la coca conlleva una serie importante de complicaciones y consecuencias. Las podemos diferenciar en dos tipos.


1 - Problemas físicos

Problemas a nivel físico, psicológico, daños neuropsicológicos

Las complicaciones pueden ir desde hemorragias nasales, problemas respiratorios, nerviosismo, disfunciones sexuales, ausencia de sueño, hasta problemas más graves como pérdida del tabique nasal, accidentes cardiovasculares, infarto de miocardio o infarto cerebral

Asimismo, uno de los peligros más grandes también que tiene son las enfermedades psiquiátricas

2 - Alteraciones en la vida del adicto

Impacto en el ámbito social. Es una droga que afecta de lleno a la familia

Problemas económicos. Es una droga cara y cuando la adicción se ha desarrollado nada impide este consumo

Afecta al ámbito profesional. Es muy común que el adicto consuma en horas de trabajo llegando a perder su puesto de trabajo

Por tanto, el adicto será capaz de llegar a extremos que pueden parecer ilógicos si perdemos de vista que se trata de una enfermedad mental. En el siguiente artículo podrás leer más sobre los efectos de la cocaína.


Reconocer el problema 

Reconocer el problema es el paso más difícil que un adicto puede dar. Es el momento de ofrecer la ayuda y el tratamiento especializado que necesita.


¿Por qué es tan difícil dar ese paso?

Reconocer que se tiene una adicción implicaría la necesidad de dejar de consumirla.

Y aquí está la clave del problema:

Un adicto es incapaz de concebir el no consumo. Los cambios que la droga ha hecho en su cerebro llegan al punto de considerar el consumo como su medio de supervivencia. Un adicto no es capaz de reconocer su adicción porque tendría que dejar de consumir. Para ello se convence y se autoengaña con diferentes pensamientos que van encaminados a proteger y salvar su consumo.

Como consecuencia, no es capaz de reconocer su problema hasta una etapa muy avanzada. Una fase en la que los problemas derivados de su consumo son tan evidentes y tienen tal impacto sobre su vida personal, que ya no pueden ocultar esa adicción.


¿Cómo superar la adicción?

La adicción no tiene cura, una persona puede recuperarse pero no curarse de la adicción. Se puede detener su consumo y por tanto, el espiral de destrucción que supone. Se necesita ayuda especializada. El método cognitivo-conductual se ha demostrado más eficaz en el tratamiento de drogodependencias.

Un abordaje de la adicción a esta sustancia es un fenómeno complejo. Necesita contemplar las cuatro fases necesarias en el tratamiento eficaz de drogodepencias: fase de desintoxicación de la sustancia, normalmente con farmacoterapia, deshabituación, rehabilitación y si fuese necesario, reinserción.

Una vez definida qué es la adicción a la cocaína, vamos a centrarnos en la sintomatología de la enfermedad. Es decir, en los síntomas propios que los adictos a la cocaína comparten. Se trata de una serie de comportamientos y signos comunes de que han desarrollado la dependencia.


Los signos y síntomas de la adicción a la cocaína 

Las personas con adicción piensan que lo que les está pasando a ellos es único. Sin embargo, aunque pueda variar su forma de presentarse en la vida de cada uno, detrás de muchos comportamientos, están estos signos comunes de la enfermedad.


Observa cómo es tu relación con la droga, en cómo domina tu vida y en cómo te ha cambiado. A continuación te damos 10 signos para que compruebes si eres adicto a la cocaína. Las tres primeros, la pérdida de control, el deseo constante de drogarte y el malestar del síndrome de abstinencia, son cruciales y de ellos dependen los demás síntomas.


Las tres primeros son cruciales y de ellos dependen los demás síntomas


1 - Pérdida de control

Cuando una persona deja de tener libertad para decidir cuándo y cuánto consumir, es adicto. Tienes una necesidad de consumir más cantidad o en más ocasiones para sentirte bien y para tener los mismos efectos que sentías las primeras veces de consumirla. Esto se debe al fenómeno de la tolerancia. La tolerancia es uno de los criterios que definen la dependencia. La necesidad del organismo de incrementar las dosis.


Consumes cuando no lo tenías previsto

No puedes decidir si quieres consumir. No puedes decir que no. Aumentan las situaciones en las que te das cuenta de que no debías haber comprado y al final lo has hecho. Es un tema que hablas antes de empezar con tus amigos: “hoy no puedo liarme” , “Solo medio gramo, estoy hecho polvo”. Hay días que no puedes consumir pero te sorprendes a ti mismo cayendo otra vez. No puedes evitarlo.

Cada vez consumes durante más tiempo

Cuando te metes la primera raya ya pierdes la noción del tiempo. Quieres volver a llamar al camello y te cuesta mucho dejarlo. Se te va de las manos más veces de las que puedes soportarlo.

 

2. Sientes un deseo de consumir constante

Debido a la dependencia de la sustancia. Ya no decides tú, aunque creas que sí. Sin embargo, no eres capaz de darte cuenta. ¿Por qué no puedes darte cuenta? 

Porque tienes un estilo de vida que incluye la habitualidad de consumir cocaína. Para ti es algo normal porque llevas tiempo haciéndolo, quizás años.

Porque tu grupo de amigos, la gente con la que con la que sales también consume. Te has rodeado de consumidores como tú.

Porque tu adicción aún se permite esperar. Pero llegará el día que no lo haga. Esta enfermedad es progresiva y un día no podrá esperar. El intervalo entre consumos será más corto.

De esta manera, para sentir esa necesidad de consumir tendrías que estar bastante tiempo sin drogarte. Por ello, para ti no existe la evidencia de que tienes ese deseo constante de consumir que te obligue a tomar a cualquier hora y en cualquier situación. 


¿En qué puedes fijarte para tener la prueba? En la sensación de que se te va de las manos y cada vez más a menudo. Y es que es la sustancia la que te controla. Si no detienes el consumo terminarás encerrándote en tu casa y consumiendo durante días solo y sin hacer absolutamente nada más. A esto llega a la dependencia a la cocaína.


3. Aparecen síntomas de abstinencia

Un indicador clave es levantarse con el síndrome de abstinencia. No te encuentras bien y tenéis una serie de síntomas que te provocan un malestar. Sobre todo si también bebes, ya que la combinación de alcohol y cocaína es más habitual. Este malestar se va cuando vuelves a consumir. Es difícil notarlo porque buscas la causa en otras causas. Normalmente se piensa que es la resaca o que te encuentras mal por otros problemas que tengas.

Como consecuencia de estos tres síntomas, vienen los siguientes:


4. Más tiempo empleado en buscar y consumir coca

Hay un aumento del tiempo que le dedicas a buscar y consumir coca. Solo tú sabes lo nervioso que te pones cuando no puedes localizar al camello. Si sales de fiesta para consumir, puedes llegar a estar varios días sin volver a casa, enlazando una fiesta con otra, una situación de consumo con otra etc.


5. Dejas de hacer cosas que te hacían feliz

Has perdido el interés por hacer actividades cosas que antes te hacían feliz que resultaban placenteras. Puede que, aunque aún dediques tiempo a otras actividades, estas terminan o empiezan con el consumo.


6. Tu vida se reduce a salir a drogarte

Abandonas progresivamente importantes actividades sociales, profesionales o de ocio. Tu vida es salir a drogarte. Te buscas excusas, pero detrás de tu falta de responsabilidad está el consumo de drogas. Minimizas situaciones graves buscando la falta de tu responsabilidad en los defectos de otros.


7. Consumes sabiendo que estás corriendo un riesgo

Consumes en situaciones que implican un peligro evidente: conduciendo o trabajando colocado. Después te sientes muy mal, con vergüenza o remordimiento. Hay días que darás gracias de haber salido ileso de la situación.


8. A pesar de tener problemas

Consumes a pesar de ser evidente que está siendo perjudicial para tu salud. A pesar de tener problema físicos o psicológicos. No estás bien, estás inestable. Puede que tengas ya enfermedades relacionadas con el consumo abusivo, puesto que la cocaína es muy dañina. Aún así no puedes dejarla. Solo tú sabes lo que estás pensando mientras te metes esa raya y tu cabeza te está diciendo que te va a dar un infarto.

Tu cerebro ya no funciona de forma adecuada: Te sientes deprimido o triste o más irritable, pero la culpa nunca es de la droga.

Crees que tienes muchos problemas y por eso consumes. Un indicio importante es pensar que consumes para desconectar. La realidad es muy diferente: tienes muchos problemas porque consumes. No estás bien y no puedes funcionar bien. Tu cerebro ya no funciona de forma adecuada y esto te trae complicaciones a todos los niveles. Son las consecuencias de tu enfermedad:

Tu comportamiento llama la atención. Vas como una moto por la vida. Haces las cosas impulsivamente, por capricho y siempre alterado

Te trae problema de pareja y familia. Discutes y notas que cada vez estás más agresivo. Las discusiones y peleas son frecuentes. Sueles manipular y mentir para ocultar tu adicción.


9. Lo has intentado dejar

Lo has intentado dejar o reducir sin éxito en alguna ocasión. Los intentos de dejarlo también son una clave porque nos dice que ha llegado el momento en que no puedes ocultarlo. Te encuentras mal y crees que te estás volviendo loco. Y es que es un trastorno por consumo.


10. Incumples con tus responsabilidades

Sueles mentir sobre cuánto consumes y te pones a la defensiva. Las personas a tu alrededor no confían ya en ti para encargarte cosas de responsabilidad. Quizás saben que te has puesto en peligro en alguna ocasión.


¿Y en una fase más avanzada?


Síntomas de la adicción a la cocaína en fase avanzada


  • Consumir a escondidas, incluso de los amigos con los que habitualmente consumes.
  • Tener deudas importantes hasta el punto de vender tus objetos personales y los de tu familia.
  • Dejar de lado todos los demás. Aislarte para drogarte a solas, para que nadie te vea.
  • Levantarte para meterte una raya y volverte a la cama. Tener que traficar o trapichear para poder consumir. Implica unos riesgos que has normalizado.
  • Meterte en problemas serios por tu agresividad.

Son un conjunto de síntomas por los que podemos guiarnos para reconocer la adicción a la cocaína. Si no estás en una fase muy avanzada, esto nos puede servir para darnos cuenta y detenerla.


¿Es posible detenerla? No, la adicción no tiene vuelta atrás, pero se puede detener su capacidad de destrucción.

Hay personas dependientes que no llegan a la peor etapa de la adicción si detienen el consumo. Entendemos por la etapa peor, la ruina mental y personal del enfermo. Desde el punto de vista del trastorno, no hay nada peor que la adicción. A pesar de esto, cualquier adicto que verbaliza que ya ha llegado al límite, sabe que aún puede ir a peor. Como adicción que es, es progresiva y devastadora. En el argot de la calle se usa “tocar fondo”. En el tema de la drogadicción, siempre hay más fondo.


Sin embargo, desde el punto de vista de los desastres que acompañan a la droga, sí se puede parar. Cuando esta adicción entra en un casa, no hay límites. Por eso, es mejor detenerla a tiempo. La ruina personal y del entorno es el precio a pagar, te puede llevar a la locura y la muerte.


Efectos de la cocaína


La cocaína es altamente dañina y peligrosa para el organismo ya que ataca órganos fundamentales. Afecta más al corazón, al cerebro y al hígado. La adicción a la cocaína incluso puede llevar a la muerte. Consumir cocaína ocasionalmente, de vez en cuando o sólo durante los fines de semana tiene altos riesgos de sufrir graves consecuencias. A continuación, te contamos los efectos de la cocaína que tiene cuando se consume, a corto y largo plazo y las consecuencias sociales, laborales o familiares.

Los efectos son inmediatos, a corto, a largo plazo y tienen consecuencias sociales, laborales y familiares.


1 - Efectos de la cocaína al consumirse

Cuando una persona consume cocaína sufre sus efectos inmediatos. Al ser esnifado o consumido vía oral la droga llega más rápido al torrente sanguíneo y al cerebro. Los efectos pueden durar en torno a 30 - 60 minutos. Por tanto, esa euforia, el subidón desaparece y se vuelve a consumir en forma repetida en tiempo breve y dosis cada vez más altas. Por tanto, los consumidores de coca tienen un consumo conocido como de atracón. 


La cocaína produce inmediatamente:


  • Sensación falsa de bienestar y de la autoestima
  • Exaltación del estado de ánimo. Se sienten excitados y contentos
  • Verborrea. Hablan mucho
  • Disminuye el apetito  
  • Desaparece la sensación de fatiga y de sueño
  • Alteración de los reflejos
  • Acelera el ritmo cardíaco y aumenta la presión arterial. Ganas de moverse

Si conoces estos efectos porque consumes cocaína, debes saber que este consumo habitualmente  o en mayores dosis tienen unas consecuencias a corto y largo plazo.


2 - Efectos a corto plazo

Entre los efectos a corto plazo se encuentran:

  • Labilidad emocional. Inestabilidad emocional, reacciones desproporcionadas o inapropiadas
  • Estado de hiperatención. Cuando no puedes desviar la atención. Por ejemplo, quitarte un problema o una situación de la cabeza, que te provoca más estrés, frustración y rabia. Puede desencadenar un episodio de agresividad
  • Alteración de la realidad
  • Inquietud, nerviosismo e hiperactividad
  • Insomnio
  • Temblores
  • Bruxismo, apretar inconscientemente la mandíbula o incluso rechinar los dientes
  • Deterioro de la capacidad de juicio, de razonar
  • Tendencia a la agresividad y violencia
  • Hipersexualidad,  pero también dificultad para la erección
  • Cefaleas, dolores de cabeza
  • Hipersensibilidad a la luz, el sonido y el tacto
  • Sobredosis.

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Intoxicación y sobredosis 

Una Intoxicación grave por cocaína, puede darse también en consumidores ocasionales. La sobredosis se puede dar también en una persona que ha consumido por primera vez. 

Se puede producir por:  

  • Un alto consumo o consumo de alta concentración. Depende de la pureza de la droga
  • Mezclarla con otras drogas
  • Por consumirla en situaciones que provoquen deshidratación

Ya que el sistema nervioso central es el principal órgano al que ataca, puede ir acompañado de estos efectos anteriores y de un síndrome confusional, trastorno de las funciones mentales superiores, grandes crisis de pánico, psicosis, convulsiones y accidentes cardiovasculares o coma.


¿Cómo saber que alguien consume cocaína?


Lo habitual es que si detectas que alguien tiene una adicción, es porque ya lleva tiempo de evolución. Darse cuenta a tiempo es un reto, pero hay indicios que pueden ayudarte. Si estás preocupado por un familiar, a continuación te contamos cómo saber si una persona consume cocaína.


Cómo saber si una persona consume cocaína:

Cuando la familia se da cuenta de que hay una adicción a la cocaína, es porque la dependencia ya es un hecho. Hay dos motivos por los que es difícil darse cuenta:

El primero es porque es posible llevar una adicción a la cocaína y hacer al mismo tiempo una vida normal. Esta posibilidad de combinación hace más difícil darse cuenta de que un familiar está tomando.

El segundo porque, en ciertos ambientes es una droga que ha sido normalizada. El consumo se llega a aceptar en ciertos trabajos o círculos Este motivo hace que el adicto no lo vea como algo tan grave. Hace que se alargue en el tiempo y que sea difícil para el adicto reconocer su problema.

Esto quiere decir, que el perfil del adicto ha cambiado a día de hoy. Nadie que parezca llevar una vida normal o que trabaje mucho encaja en nuestro concepto de drogadicto. Y sin embargo, pueden tardar años en desarrollar la adicción. Mientras tanto llevan su vida e incluso pueden estar teniendo éxito en ella.


Entonces, si está tan integrado en la sociedad, ¿cómo puedes saber si tu familiar tiene un problema de adicción la cocaína?


 Para tener la certezas de que se está produciendo el consumo, podemos fijarnos en su forma de trabajar y de divertirse, en las pruebas evidentes de que hay consumo, en su economía y finalmente, en cómo le afecta el consumo.


Es conveniente fijarnos en los dos ámbitos donde empieza habitualmente el consumo. Las personas que consumen lo hacen por dos motivos principalmente:


  • Porque es su forma de entender el ocio. Así se divierten en los círculos que se mueven. Tienen la creencia de que mejora las habilidades sociales.
  • Porque creen que se puede rendir mejor en el trabajo, aumentando las capacidades mentales o al menos, aguantando más horas despierto.

Estas dos razones están sustentadas por los mitos o falsas creencias en torno al consumo de esta droga. Por tanto, su relación con la forma que tiene de divertirse y su forma de trabajar, nos puede dar mucha información.


Como darse cuenta de que un ser querido es consumidor:


 1 - Señales del consumo de cocaína

Para detectar si un ser querido, adulto o adolescente, consume es importante estar atento a las siguientes pistas:

  • Llevar una vida de desfase nocturno y consumir mucho alcohol. Aumenta muchos las posibilidades ya que suelen ir de la mano. El consumo abusivo de alcohol y la cocaína se combinan normalmente
  • Salir durante toda la noche o incluso perderse días seguidos
  • Trabajar durante demasiadas horas seguidas. Mucho más que un turno normal o incluso mucho más tiempo seguido que tiempo atrás
  • Estar encerrado en el despacho o habitación durante horas con signos evidentes de encontrarse muy excitado
  • Un gasto elevado de grandes sumas de dinero
  • Sacar varias veces altas cantidades del cajero el mismo día o en una sola noche (el consumo esnifado es caro un gramo está alrededor de los 60€)

 

2 - Efectos en una persona que consume coca

Si acaba de drogarse , es más fácil detectarlo. Los síntomas de haber tomado recientemente o de estar consumiendo mientras está con vosotros serían:


  • Pupilas dilatadas
  • Se les mueve la mandíbula
  • Restos de polvos blancos asomando por la nariz
  • Sangrado por la nariz
  • Se tocan la nariz frecuentemente, como limpiándose la base. Además, les gotea
  • Sobreexcitación, excesivamente alegres e hiperactividad. No pueden estar mucho rato quietos
  • Se muestran muy enérgicos y vehementes en su forma de hablar. Muy seguros de sí mismos  de una forma rara
  • Se comportan caóticamente. Si van a salir de casa, dan mil vueltas y siempre es que están buscando las llaves o algo
  • El efecto de una raya dura poco, puede que vayan cada 30 minutos o una hora, según su fase de consumo:
    • Si estáis en una comida, se levantará mucho para ir al baño o a su habitación
    • Si habéis salido juntos, lo mismo, escapará mucho a los baños o al coche

 

Consecuencias y efectos a medio y largo plazo

  • Trastornos alimenticios. Empieza a tener cambios bruscos en su apetito
  • Cambios bruscos de humor (alegría - depresión, hiperactividad - letargo,...)
  • Problemas de  comportamiento.  El consumo les da agresividad. Poco a poco se van comportando de forma más impulsiva, irritable y se enfadan por cualquier cosa
  • Uso y consumo de otras sustancias para combatir los efectos secundarios
  • Horarios extraños: Hacen escapadas a comprar más. Van a ver al camello o quedar con él
  • Problemas de personalidad. Por ejemplo, se vuelven mentirosos  y manipuladores, etc
  • Problemas psicológicos. No se encuentran bien. Debido a las consecuencias de consumir cocaína
  • Alejamiento de la familia y amigos que no llevan la misma vida
  • Alteración de los ciclos de sueño

Cuánto gasta nos puede dar una pista. El gasto económico puede traer la ruina a casa:  

  • hay casos de llevarse por delante empresas y patrimonios completos
  • endeudar a la familia, robarles
  • cometer delitos
  • o vaciar la casa poco a poco. Puede perder desde el coche hasta la mismísima batidora. La situación es bastante trágica y en el seno de una familia es devastadora.

Hay un momento financiero complicado si el consumo es sin control.

 

3 - Pruebas físicas que delatan al consumidor


Restos de polvos blancos en:

  • Su cartera o en las tarjetas de crédito, bonobus, DNI, tarjeta del gimnasio, etc.  Las tarjetas se desgastan por las esquinas
  • En objetos o superficies planas, como espejos
  • Restos en sus cajones del dormitorio o despacho

Utensilios y parafernalia:

  • Trozos de bolsas de plástico cortados en círculo (Se utilizan para hacer bolsitas para guardar la droga. Para cerrarlas las pueden quemar con un mechero o utilizar el cierre de alambre que traen las bolsas del pan de molde, por ejemplo)
  • Es posible que utilicen la modalidad de papela o papelina, con portadas de revistas. Son sobres caseros hechos con esas hojas, o portadas
  • Billetes enrollados o tubitos cilíndricos para esnifar. También existen unos dosificadores para el consumo directo
  • A veces, se agencian una pesa digital o mini pesita

 

4 - Síntomas de la resaca cocaínica


¿Y si no los vemos tras el consumo? Entonces tendremos que guiarnos por las pruebas físicas que podamos encontrar de que consumen. La resaca que van a tener y por las señales inequívocas de que está tomando drogas.

Entonces tendremos que guiarnos por las pruebas físicas que podamos encontrar de que consumen

Los consumidores suelen tender a refugiarse el fin de semana en casa de alguien, no aparecer por casa o irse en grupo a pasarlo fuera. Si no está delante cuando consume, habrá que guiarse por los síntomas de la  resaca, que hace que se encuentre:


  • Depresivo cuando antes era una persona alegre
  • Apático, sin ganas de nada, cuando antes era todo lo contrario
  • Cansado. Duermen hasta muy tarde
  • Viven con angustia o ansiedad
  • Cambios de humor drásticos, con predominio del mal humor
  • Toman medicamentos para los nervios, para dormir o para los dolores de cabeza

 


5 - El lenguaje

Por último, me parece interesante tener en cuenta la forma que tienen de referirse a la sustancia. Esta droga tiene muchos nombres en la calle. Sin embargo, los consumidores utilizan nombre comunes para referirse a ella y que no se note de qué están hablando.

Cada grupo puede tener su propio vocabulario, pero son habituales palabras como pollo (un gramo), medio pollo (medio gramo), postre, hablar con alguien por teléfono y referirse a que le traigan un CD…etc.


¿Por qué es importante conocerlas?

Por la forma que tiene de funcionar el circuito de recompensa del cerebro. Sólo el hecho de que se mencionan estas palabras hace que la persona consumidora o adicta segregue dopamina. Ya saben que van a comprar y tomar. Se anticipa el placer.

Se les nota que consumen cuando se pronuncian en su presencia. Escuchar estas palabras les cambia la actitud y se les nota por gestos o señas que hacen con otros consumidores. Les delata.


Dejar la Cocaína


En este apartado hablaremos sobre los beneficios de dejar la cocaína, es decir queremos que conozcas qué pasa cuando dejas la cocaína. Como sabemos la cocaína es una sustancia muy dañina para la vida de una persona y su entorno. Por lo tanto no es de extrañar que cuando uno se pregunta qué pasará cuando se deje la cocaína, la respuesta más rápida es que se empieza a cimentar una nueva vida que beneficiará a todos los miembros de la familia. 


¿Qué pasa cuando dejas la cocaína?

Todo el mundo es consciente que la cocaína es una sustancia muy dañina para la vida de una persona. Es una sustancia tóxica que provoca cambios en el cerebro y daños neuropsicológicos importantes. La dependencia convierte la vida del consumidor en un verdadero infierno. La adicción es una de las enfermedades más graves que existen porque afecta a nivel psiquiátrico y también provoca daños médicos muy importantes en en el consumidor y en su entorno. Por lo tanto el dejar la cocaína, conlleva una serie de beneficios a nivel físico y psíquico muy importantes. 

A continuación hacemos un listado de los beneficios que tiene el dejar la cocaína.

Dejar la cocaína: beneficios


 1 - Evitar de afianzar la adicción

Durante la vida del consumidor, se vive en un estado permanente de ansiedad, nerviosismo, rabia y agresividad. Hay incapacidad para controlar las emociones e  ideas recurrentes en su cabeza. Lo que deja la adición en la vida de un persona es soledad, tristeza y muchísimos problemas. La vida de excesos que llevas no va a terminar bien. Son pocos los finales posibles y si no es la recuperación, te queda la locura, la cárcel y la muerte.

No desarrollar la adicción en sí misma es un triunfo.


2 - Dejar de llevar una vida caótica

Salir de la cocaína te permitirá escapar de una vida caótica, desordenada, con ciclos de consumo a toda velocidad y ciclos de depresión y ansiedad.

No te despertarás más en mitad de la noche con sobresaltos. Evitarás llevar una vida abocada a los sustos, a los remordimientos. Tu sistema nervioso está muy afectado ya que la cocaína afecta al sistema nervioso central. Por tanto, tiene un impacto sobre tus nervios y  los ciclos de sueño. Dejarás de despertarte pensando que has perdido el carnet de identidad, mirando tu despertador, que no vas a llegar a esa cita importante, pensando que has vuelto a liarla y sintiendo que quieres terminar con todo de una manera drástica

Terminar con los ciclos de intentar dejarlo y las recaídas. Con un buen tratamiento, hay recuperación

Recuperarás la autoestima y la tranquilidad porque dejarás de defraudarte a ti mismo y también a las personas de tu entorno. Te están pidiendo que dejes el consumo. Sabes que te está trayendo conflictos, discusiones y peleas con tu pareja.  Sabes que han perdido la confianza que han perdido la confianza en ti y aún así no podrás dejarlo.

Salir de la cocaína te permitirá escapar de una vida caótica

 

3 - Recuperar el control

De esta manera, salir de la cocaína te permitirá recuperar el control. Recuperar el control sobre tu comportamiento y  recuperar la estabilidad de tus emociones. El sistema nervioso se ve muy perjudicado con el consumo y se desarrollan trastornos mentales que afectan al área de las emociones, los procesos de pensamientos.

Dejarás  de perder los nervios por cualquier cosa. En los procesos de la adicción, por el deseo inconsciente de consumir, cualquier pequeño detalle puede desencadenar un proceso de histeria y desesperación. Por ejemplo, no encontrar las llaves de casa, puede precipitar un cuadro de agresividad y autolesión

  • Evitarás convertirte en una persona conflictiva y maltratadora
  • Evitarás convertirte en un personaje, una caricatura de ti mismo donde tus buena cualidades se deformarán por tus excesos
  • Dejarás de sentirte solo, deprimido, ansioso, al borde de la locura

 

4 - Recuperar las funciones dañadas a nivel cerebral y evitar que se dañen las que aún tienes sanas

Se ha demostrado que algunos de los daños que provoca la cocaína a nivel neuropsicológico no son reversibles. No se recuperan. Algunos desaparecen tras la abstinencia, pueden tardar meses o años. Sin embargo, otros no se recuperan en su totalidad. La cocaína afecta a las zonas cerebrales que controlan la atención, el aprendizaje, la memoria y también las funciones ejecutivas como pueden ser la toma de decisiones, el  habla, la agilidad mental o la memoria de trabajo y otras. De la misma manera, recuperarás la concentración y el juicio.


5 - Dejarás de mentir y manipular

La cocaína es un consumo que exige ocultarse.  No es legal como el alcohol y por eso, en la noche, su consumo está restringido a los baños de los locales públicos, siempre a escondidas, a salir a los coches, a exponerte a que te pillen.  Deja de vivir en ese sinvivir. No necesitarás  ocultarte ni manipular más.


6 - Evitar problemas económicos 

O dejar de tenerlos si has llegado a ese punto. Hay personas con un alto nivel de vida, que terminan arruinadas. No en vano se escucha cuando quiebra un negocio o empresa que su dueño “se la metió por la nariz”. Ahorrarás dinero. El consumo lleva muchísimo gasto.


7 - Recupera una vida sana y de calidad

Dejar de consumir no es el objetivo sino el medio para llevar una vida de calidad y aprender a vivir sin necesidad del consumo. Te mereces una vida mejor.  Si dejas de tomar, todo van a ser beneficios.


- Recupera a tu familia y amigos

Dejar de hacer daño a tus seres queridos es una gran motivación para dejarlo. El consumo excesivo hace que no estés bien y que distorsiones la realidad. Muchos de los conflictos que crees tener con algunos familiares ni existen.  Son consecuencias de tu enfermedad y de la necesidad de justificar sus consumos. Si existen esos conflictos, estarás preparado para poder solucionarlos.


- Recupera a tu pareja

Estás a tiempo de tener una pareja con la que disfrutar de unas relaciones sanas, no afectadas por disfunciones sexuales. El consumo te vuelve celoso, posesivo, controlador…etc. Las peleas y discusiones se terminarán.  Es hora de dejar todo eso atrás.


8 - Evitarás desarrollar depresión, pensamientos de suicidio y otros trastornos psiquiátricos

Las personas con consumo abusivo de cocaína serán diagnosticadas de diferentes trastornos como el bipolar, depresión, trastornos obsesivos compulsivos, déficit de atención, etc. Pueden irse con la abstinencia o persistir. Los pensamientos de suicidio suelen ser recurrentes. El adicto llega un momento en que no puede más.

Reducir los riesgo de tener graves patologías asociadas al consumo de cocaína


9 - Evitarás la anorexia y otros trastornos de la conducta alimentaria

Hay una anorexia típicamente asociada a la cocaína que  se produce principalmente por un efecto a nivel del sistema nervioso central. También puede encontrarse asociada a cualquier otra alteración orgánica producida por esta sustancia. Actúa a nivel central, probablemente en el hipotálamo lateral, y suprime el apetito. Por tanto, no comerás bien y  te producirá una importante pérdida de peso.


10 - Dejarás la agresividad

La agresividad es muy característica de la abstinencia de la cocaína. Está asociada a  la necesidad que el organismo tiene de consumirla y su forma de reaccionar. Los adictos a la cocaína terminan por verse envueltos en situaciones de agresividad que no desean. 

Se tienen conductas que provocan que el consumidor pierda la dignidad que antes tuvo. Esto es debido a:

  • El intenso deseo de consumir más o menos consciente 
  • La falta de capacidad de juicio
  • Las conductas de riesgo

Son factores que colaboran en que los pacientes se sorprendan haciendo cosas que les cuesta mucho reconocer y asumir. Es lo que produce un trastorno por consumo: tener conductas que no se desean. Al dejar el consumo, desaparecen esos episodios y lo que traen consigo: sentimientos de culpa, malestar, remordimientos o vergüenza e incluso traumas.


En el siguiente apartado desarrollaremos qué es el síndrome de abstinencia, cuales son los síntomas y el papel que juega este síndrome en la vida de un adicto. Para completar este artículo hablaremos del síndrome de abstinencia condicionado, un problema muy común entre los adictos.


¿Qué es el síndrome de abstinencia a la cocaína?


La cocaína es una droga adictiva que crea dependencia. El síndrome de abstinencia a la cocaína es el grupo o conjunto de manifestaciones clínicas que la interrupción del consumo de la sustancia provoca en el organismo. Los tres criterios principales para definir la adicción a esta sustancia son la dependencia, la tolerancia y el síndrome de abstinencia. Son criterios farmacológicos, de la dinámica del funcionamiento de la droga en el organismo.  


Como consecuencia lógica de estos tres, se producen los siguientes puntos:

  • la imposibilidad de dejar de consumir y de controlar el consumo
  • un intenso deseo de consumir y búsqueda de la sustancia
  • priorización del consumo sobre todo lo demás
  • la persistencia en el consumo, a pesar de las evidentes consecuencias negativas que tiene sobre la salud y sobre la vida del consumidor
  • rápida restauración de la dependencia si hay una ingesta después de un período de abstinencia.

Esto quiere decir que uno de los criterios para definir la dependencia a una droga es el síndrome de abstinencia. Durante tiempo se definió como sólo psicológico a la cocaína, pero es cierto que el cerebro es un órgano del cuerpo.

Por tanto, una vez demostrada la evidencia de cambios estructurales y funcionales  en el cerebro al consumir la cocaína, se puede decir que el síndrome de abstinencia existe. Su existencia está relacionada con el mecanismo de funcionamiento de esta droga. 


El síndrome de abstinencia a la cocaína es el grupo o conjunto de manifestaciones clínicas que la interrupción del consumo de la sustancia provoca en el organismo


¿Cómo funciona la cocaína y el síndrome de abstinencia?


La cocaína actúa directamente sobre el sistema de recompensa del cerebro. Aquí tienes cómo actúa la cocaína sobre el cerebro:


La dopamina se libera cuando hacemos algo que nos gusta. La dopamina es una sustancia química, un neurotransmisor que da placer y del que dependen otras funciones vitales del cerebro. Lo normal es que se libere como respuesta a una gratificación, a una recompensa.

La cocaína, sin embargo, bloquea la reabsorción de la dopamina, provocando que esta se acumule en las sinapsis. De ahí que se produzca una especie de amplificación de la señal. Ese es el motivo que hace que la persona perciba la sensación de euforia al consumirla.

A continuación, se interrumpe la comunicación normal del cerebro y aparece la depresión.

Por último, si se repite el consumo, este funcionamiento provoca daños en áreas concretas del cerebro. Estos daños tienen dos consecuencias:

  • Hacen  que se reclame el consumo de esa sustancia
  • Todo lo demás, va dejando de darle placer y no libera dopamina ni activa otros circuitos de recompensa

Y esta es, muy simplificada, la manera de funcionar de la cocaína.  De esta manera, el síndrome de abstinencia es un desajuste químico en el cerebro que provoca unos síntomas.  


¿Cuáles son los síntomas del síndrome de abstinencia a la cocaína?


Al necesitar el consumo de la sustancia y ante su ausencia, el consumidor de cocaína presenta diferentes síntomas, sensaciones desagradables. Estos pueden ser:

  • Depresión, presencia de síntomas depresivos
  • Sentimiento de culpa
  • Ansiedad
  • Alteraciones en el apetito
  • Alteraciones del sueños, sueños intensos y desagradables
  • Insomnio combinado con estados de somnolencia prolongada
  • Cansancio
  • Problemas de memoria
  • Náuseas
  • Problemas de atención
  • Dolores gastrointestinales
  • Diferentes niveles de irritabilidad
  • Falta de energía
  • Disminución o desaparición del placer
  • Disfunción sexual
  • Paranoias

En una fase más avanzada provoca aislamiento social.  De hecho una de las causas por los por las que el adicto se da cuenta que realmente tiene una dependencia a la cocaína es porque se sorprende a sí mismo consumiendo a solas, encerrado en su habitación o en su casa.  Viviendo para consumir.

La agresividad es muy característica de la abstinencia de  la cocaína. Está asociada a la necesidad que el organismo tiene de consumirla y su forma de reaccionar. Sobre todo, en los consumidores de crack.

 

¿Qué papel tiene el síndrome de abstinencia en la vida de un adicto?


Cuando pensamos en el síndrome de abstinencia, normalmente pensamos en que el consumidor ha dejado de consumir porque ya lo ha decidido. Pero caracteriza también su vida durante su etapa de  consumo y a veces no es consciente de ello. Podemos decir que el síndrome de abstinencia tiene un papel principal en la vida de un adicto.


Va más allá de ser un conjunto de síntomas. Marca la vida del paciente durante la etapa de consumo y también durante la abstinencia, durante el resto de su vida. ¿Cómo es posible?:


 

Durante la etapa de consumo:

El síndrome de abstinencia se da durante la vida activa del drogadicto. Un consumidor que toma habitualmente cocaína, experimentará el síndrome de abstinencia entre consumo y consumo.

Estos síntomas son precisamente los que le van a hacer volver a consumir: necesita la sustancia para sentirse bien.

El adicto consumirá cada vez más porque necesita aliviar el malestar que los síntomas del síndrome de abstinencia le provocan. Y es que los tiempos se acortan cuanto más avanzada  es la dependencia. El cerebro cada vez espera menos

A veces no es consciente. El consumidor puede creer que los síntomas de nerviosismo,  ansiedad, insomnio, etc. son por la resaca o por problemas  que tiene

La fórmula que tiene para aliviar el malestar será consumir más. Es un síntoma más de la enfermedad de adicción, propio de la naturaleza de la dependencia

En ocasiones, los síntomas pasan desapercibidos por el policonsumo

Si es consciente de que es el síndrome de abstinencia, va a autoengañarse para justificar su consumo y defenderlo

 

Durante la etapa de desintoxicación o cuando abandona el consumo

Se da un tipo de cuadro que despierta los síntomas del síndrome de abstinencia. Se llama Síndrome de abstinencia condicionado.

Se puede producir meses o años después del último consumo.


 

¿Qué es el síndrome de abstinencia condicionado?


El cerebro va a reconocer situaciones o estímulos que directamente relaciona con el inicio del consumo de la sustancia. Por tanto, son situaciones en las que aprendió a recompensarse. Entonces se activa el mismo malestar que el del síndrome de abstinencia.  

Es decir, con estímulos y situaciones que le recuerdan a cuando estaba consumiendo. Estos pueden ser factores medioambientales, algún estímulo como ver, oler, escuchar o sentir algo que se asocia al consumo.


Son estímulos y situaciones que le recuerdan a cuando estaba consumiendo. Pueden ser múltiples. Por ejemplo:

  • ver unos polvos blancos derramados sobre una superficie, aunque sean azúcar, pared, harina, etc.
  • el cierre de la bolsa del pan de molde con el que cerraban las bolsitas de droga.
  • escuchar música de un grupo con el que consumían
  • visualizar una mesa donde han tomado

El deseo de drogarse se dispara ante estas señales asociadas al consumo. Aunque muchos coinciden, cada persona tendrá los suyos propios. Son subjetivos y según sus vivencias con la droga.


El síndrome de abstinencia condicionado como responsable de la recaídas

Después de largos períodos de abstinencia, resurge el deseo de tomar cocaína por este cuadro. Ante esas situaciones, el malestar del síndrome motiva a la persona adicta a la cocaína a consumir de nuevo. Es la  búsqueda de esa sensación de euforia que provoca la cocaína. Como consecuencia, se pueden producir años después. El cerebro puede despertar ese deseo porque sienta que las situaciones y vivencias coinciden. Entonces interpreta que sólo falta que tú consumas.

Muchos pacientes se sienten de repente en situaciones concretas desconcertados con el mismo cuadro que el síndrome de abstinencia. Con nerviosismo, excitación, ansiedad o miedo.


 ¿Cómo se solucionan?

Dentro del tratamiento de la adicción a la cocaína. No es posible, por tanto,  recuperarse sólo con la desintoxicación. Se trabaja en: 

  • deshabituación
  • enfrentamiento a estímulos
  • prevención de recaídas

Es importante que aprendan a reconocer la situaciones que les puede provocar esto con antelación. Es como si mandara ese mensaje y el organismo se pondrá a funcionar exactamente como si la sustancia la hubiese estado tomando hasta hace poco.  Los síntomas son los propios de un síndrome de abstinencia agudo.


Esto quiere decir que el síndrome de abstinencia a la cocaína tiene un papel muy importante en el tratamiento y recuperación de un paciente.



Tratamiento psicológico de la adicción a la cocaína


Tratamientos para dejar la cocaína individualizados con el fin de que a través de la comprensión del problema y de la situación del enfermo se garantice el abandono del consumo de cocaína.

El tratamiento debe llevarse a cabo por profesionales: psicólogos, psiquiatras, centros especializados. Se recomienda acudir a un psicólogo si tu o alguien cercano presentáis adicción a la cocaína para recibir un tratamiento psicológico para superar la adicción.

La cocaína es una sustancia estimulante altamente adictiva que provoca un estado de euforia en la persona que la consume. Al tener un grado de adicción tan alto, se corre el riesgo de desarrollar una gran tolerancia a la sustancia, lo cual puede traer problemas graves para el enfermo sin siquiera darse cuenta, y sin saber cómo dejar la cocaína.

La adicción a la cocaína puede convertirse en un hábito que impide llevar a cabo una vida normal, que al final acaba afectando al entorno social y laboral/estudiantil. Las consecuencias de la cocaína no solo afectan a la persona adicta a esta droga, sino también a sus seres queridos. Se necesita de ayuda profesional para conseguir una rehabilitación de esta adicción total y completa.


Nota: Tratamiento psicológico cognitivo conductual en adicciones


Fases del tratamiento de adicción a la cocaína


1. Desintoxicación

Gestión del cambio de hábitos

La desintoxicación es el proceso en el cual se abandona el consumo de la sustancia a la que el paciente es adicto. Este proceso se realiza bajo estrecha vigilancia médica y con la ayuda de medicación de apoyo para evitar la aparición de síndromes de abstinencia.


2. Deshabituación

La auto-gestión de la voluntad

La deshabituación es un momento de cambio. Es el proceso de identificación y sustitución de los hábitos y actitudes alterados, por otros que mejoran la calidad de vida del paciente y favorezcan su integración en el entorno familiar, laboral y social.


3. Rehabilitación

La gestión positiva de las emociones

La rehabilitación tiene como objetivo la adquisición de las habilidades perdidas o no desarrolladas por el paciente a causa de la adicción. La herramienta fundamental del proceso es la terapia grupal e individual.


4. Reinserción

El auto-gobierno personal

Durante el tratamiento de rehabilitación de adicciones y, muy especialmente en las últimas semanas que el paciente pasa en el centro, se prepara detenidamente la vuelta a su entorno familiar y social.



Preguntas frecuentes sobre el tratamiento


¿Cuál es el coste del tratamiento para tratar la adicción a la cocaína?

Es necesario que te pongas en contacto con nuestros profesionales, ya que cada tratamiento se adapta a la situación del paciente y de su familia. No tenemos un precio exacto, pero la primera visita es gratuita y en ella sí podremos darte un presupuesto.


¿Es necesario dejar la rutina para comenzar un tratamiento?

Sin saber la gravedad de la adicción no se puede definir. No obstante debes saber que existen tratamientos en una clínica ambulatoria y en régimen de ingreso. Por lo que, dependiendo de la situación, el paciente puede seguir con su rutina laboral/estudiantil y recuperarse de las drogas. Aún así, existen ciertos casos en los que la enfermedad de adicción es muy grave y el paciente necesita internarse en un centro de ingreso. Cada caso es único, por eso siempre recomendamos consultar con un especialista.


¿Qué hago si esa persona no quiere ayuda?

Que una persona adicta reconozca que tiene una enfermedad de adicción es uno de los pasos más difíciles, por ello queremos ayudarte a que puedas conversar con esa persona y convencerla de que recuperarse es la única forma de volver a tener una vida feliz y sana.



Entorno familiar en el adicto a la cocaína


La cocaína es una de  las drogas más adictivas a nivel mundial. Los efectos de la cocaína en el entorno familiar es devastador. El entorno de un adicto hace su propio recorrido junto con el problema de la drogadicción de su ser querido. A continuación te presentamos las diferentes fases que puedes atravesar si eres familiar de un adicto a la cocaína.


El adicto no es el único perjudicado

Hay que tener en cuenta que cuando una persona consume esta droga no solo se perjudica ella misma. La familia y su entorno más cercano es quien más lo sufre. Todos los miembros de la familia deben luchar por mantenerse unidos ya que la enfermedad cada vez irá a peor. Es más frecuente que sean los adolescentes de la casa quienes más consuman, pero en ocasiones es el padre de familia o la madre quien consume la cocaína. En estos casos es alarmante cómo los niños se ven afectados y eso les marca para toda la vida.

Al igual que en otro tipo de enfermedad, el adicto y la familia atraviesan por diferentes etapas. Algunas de las etapas son compartidas, en cambio otras solo las vive una parte, o el adicto o la familia.


Etapas que atraviesa la familia


Es complicado saber si se ha pasado la línea del consumo experimental al habitual. esto se detecta cuando ya es un problema. El recorrido de la familia suele pasar por diferentes etapas que van de la mano del desarrollo de la adicción a la cocaína en el enfermo.

Según el modelo sistémico la adicción del enfermo actuará como síntoma para la familia, alterando sus dinámicas y formas de funcionar que requerirán una adaptación del entorno familiar a la nueva vida del adicto, dando lugar a un amplio rango de problemas familiares como la coadicción.

La adicción de uno de los miembros de la familia alterará las fases del ciclo vital de la familia.

 

1 - Etapa invisible

En esta primera fase, es  habitual no darse cuenta. Es difícil ser consciente por diferentes motivos. Entre ellos están los siguientes:

El adicto no consume habitualmente. Aún no es un drogadicto. Puede que lo haga de forma esporádica. Aunque cada vez más lo incluirá en sus fines de semana.

Todavía no han cambiado sus valores. Está empezando a tener pequeños cambios en sus creencias, prioridades, ideas, pero los familiares piensan que la persona es así. Lo último que se piensa es que está desarrollando un trastorno por  consumo.

Puede que salga más de noche, pero ante eso no saltan las alarmas porque en esta sociedad es una forma normalizada de ocio.

No le está afectando el consumo como para tener cambios de comportamiento problemáticos. Sí hay cambios de actitud, pero no suficientes para poder darse cuenta. Está utilizando la droga como reforzador positivo, por lo bueno que le da por ahora. Le compensa la resaca y las consecuencias negativas sobre su organismo. Por lo tanto, aunque tenga modificaciones de su carácter, estas se ven ocultados por su aparente felicidad.

Tampoco falta a sus responsabilidades. Por tanto, aún es la etapa idílica del consumo para el adicto.  Puede que los lunes le cueste mucho hacer sus cosas y empiece a quejarse y hacerlo de mala gana.

Nadie es capaz de imaginar que hay un consumo de cocaína porque los síntomas que acompañan al consumidor están en una fase leve.

De esta manera, su grupo de iguales le justifica. Tampoco es para tanto!!! Ya que todos toman. Así entienden el hecho de divertirse, de llevar las discusiones con la familia o los problemas. Necesita salir de fiesta. Y es que hay mucha droga en la calle.

El adicto empieza a vivir una dualidad: por un lado está el grupo que sabe que consume y por otro, los que no.

Se va alejando de los que no saben que consume. Entre este último está la familia, aunque a veces no todos los miembros. A lo mejor hay primos o hermanos que compartan su estilo de vida.

Los empieza a rehuir y así es más difícil que lo noten. No quiere ser criticado ni juzgado porque no lo entienden.

Se rompe la comunicación normal con los seres queridos.

La enfermedad puede desarrollarse a lo largo de años o muy rápidamente.  Esto es lo que tiene el desarrollo de la drogadicción. Por eso, es muy útil saber sólo si ha empezado a consumir con las pistas que te hemos dado en el artículo "Cómo saber si una persona consume cocaína", ya que la cocaína es adictiva.


Uno de los factores que hace que se intervenga tarde es que los conflictos que atraviesa en casa no se atribuyen a la adicción del familiar hasta que ya es grave.


2 - Etapa de Negación

El rechazo a que sea lo que imaginan es normal. En muchas ocasiones no se quiere aceptar. Ponerle nombre implica reconocerlo. Mientras tanto, los conflictos aumentan y se van desgastando por la situación. Por un lado, ya no se puede ocultar:

Los cambios de comportamiento son evidentes. Ya tiene los síntomas de un consumidor de cocaína habitual: inestabilidad, ansiedad, agresividad, convertirse en una amenaza, etc.


Características del enfermo en esta etapa:

En esta etapa ya no lo puede ocultar más. Al consumidor de cocaína se le pillan sus habilidades para mantener oculto el consumo. Las manipulaciones, engaños, mentiras, estrategias para costearse el consumo, etc

Como consecuencia de que esas estrategias de ocultación no den resultado, se enfada y frustra. Cuanto más lo intenta ocultar, más público es. Deja de ser privado. Aumenta su confrontación con los miembros de la familia

Al hacerse notorio, se rompe el vínculo con la familia. No quiere ni verlos porque le “calientan la cabeza”.  Su hostilidad va en aumento

Se posicionará como víctima. Cuanto más lo intenta ocultar, más público es.


Características de la familia en esta etapa:

A la familia le cuesta reconocerlo por el estigma social que acompaña a la adicción. Entonces el problema se hace invisible, pero enorme. Está presente, pero nadie quiere verlo:

No se puede hablar de ello porque se hace real. Es por esto, que para todos se hace real cuando está avanzado: Cuando los conflictos sean sin ninguna duda provocados por el consumo de cocaína

Otro motivo por el que se niega es porque no encaja con el perfil del drogadicto que las familias tienen en mente. Hay que tener en cuenta que es una enfermedad que se ha modernizado y con ella el perfil del cocainómano

En esta etapa los familiares y los amigos aceptan sus excusas para justificar el consumo. Normalizan la sintomatología de la enfermedad. Es el proceso de la coadicción

Normalizan la sintomatología de la enfermedad. Es el proceso de la coadicción o codependencia familiar del adicto.


En esta etapa, el entorno, al igual que el adicto, saben lo que hay porque cada vez es más evidente, pero se niegan a aceptarlo. Es el desarrollo natural de la enfermedad. En realidad es el mismo proceso que afecta al paciente, etapa invisible y negación. 


3 - Etapa de reconocimiento

En esta fase, ya le ponen nombre. La familia es consciente de que existe una adicción a la cocaína. Se referirán a esto como un problema. No se puede negar porque las consecuencias se han  agravado.


Ya no se pueden tapar las consecuencias. El deterioro es evidente en el enfermo. Han aumentado los conflictos en el hogar. Quizás han sido golpeados por enfrentarse a complicaciones legales o económicas debido al consumo

De esta manera el problema se reconoce cuando ya hay un desgaste en casa.  Es la  sensación de que no se puede continuar así

Las personas implicadas sufren un deterioro afectivo y emocional. Están cansados, asustados, impotentes por no poder ayudarle, frustrados, tristes, enfadados, con rabia por las consecuencias que trae el consumo, etc

A veces, se mezcla con sentimientos de vergüenza y de culpa. No debe ser así, es una enfermedad

En esta fase hay diferentes formas de enfrentarlo. Es la etapa de buscar ayuda, pero especializada.

La familia es consciente de que existe una adicción a la cocaína. Se referirán a esto como un problema


4 - Etapa de control

Cabe destacar que no todas las familias pasan por esta etapa. Aunque aquellas que pasan comparten características: 

  • Algunos familiares pueden pensar que tienen el control, que pueden conseguir que el adicto lo deje
  • Se intenta asumir la responsabilidad del problema

Debemos tener claro que no se puede ayudar controlando el proceso. Lo único que se puede hacer para controlarlo es que entre en tratamiento. 

¿Qué hacer entonces?

Es mejor hablar con ellos cuando están tranquilos, nunca consumidos,  y asesorarse sobre cómo hacerlo. Debe saber que no es culpable, pero sí responsable porque está enfermo

Hay que ser fuerte ante las promesas y chantajes. Ofrecerle apoyo y  tratamiento

 

5 - Etapa de supervivencia y recuperación

Si el enfermo acepta entrar en tratamiento, hay un proceso de liberación. Es un comienzo para todos. La familia opta por la recuperación y comienza su propio camino hacia la superación de la enfermedad. En general, se necesita de terapia familiar y en los centros especializados la ofrecen. Sin embargo, debería ser una etapa de liberación. Las que aceptan esto así, alivian su carga. Hay que trabajar en las expectativas que se generan. El proceso es largo y puede tener altibajos.


Hay que trabajar en las expectativas que se generan. Si se implican y acuden a las terapias, favorecen que el paciente no abandone antes de tiempo. 

Este proceso mejorará:

  • la cohesión familiar
  • el funcionamiento de la vida en casa
  • la comunicación
  • la salud de todos los afectados.

Se comparte una meta común. La familia avanza hacia su propia recuperación, a pesar del problema que tienen. Y a pesar de que el adicto quiera curarse.


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Codependencia en la familia del adicto

En las familias afectadas por la adicción a la cocaína, se produce un fenómeno común a todas las drogodependencias llamado codependencia. Puede llegar a ser una enfermedad para el familiar. En esta página encontrarás toda la información necesaria sobre qué es la codependencia, cuáles son los perfiles que existen, las actitudes más comunes y los patrones de conducta que esta enfermedad genera y el tratamiento adecuado.


¿Qué es la codependencia?

La codependencia es la especial relación que se da entre un adicto y otro sujeto que le favorece el consumo de alguna manera. No se establece la misma relación con todos los miembros de la familia. La codependencia se produce porque el entorno del adicto va enfermando junto con él. Como hemos visto en las Etapas que atraviesa la familia la enfermedad va progresando a lo largo del tiempo y va afectando a los miembros más allegados del adicto. Cada uno lo va a llevar de una manera diferente, pero siempre va a haber alguien que desarrolle la codependencia.


La codependencia es la especial relación que se da entre un adicto y otro sujeto que le favorece el consumo de alguna manera.

 

Perfiles de codependencia

Es la manera que tiene cada uno de convivir, aceptar y enfrentar la enfermedad del adicto. Sí esa manera facilita la conducta adictiva del enfermo, es codependencia. No todos los familiares tienen por qué desarrollarla. Enferman mínimo dos. Es muy habitual en la pareja del adicto, sea hombre o mujer.


Es codependiente el miembro de la familia que:


1 - Se niega a aceptar que su familiar sea adicto

Niega el problema, aunque el adicto toque fondo, entre en tratamiento y se recupere. Aunque otros familiares o profesionales se lo presenten como una realidad. Suele ser uno de los progenitores.


2  - Quien lo protege

Lo protege, pero podríamos decir que de una forma insana. Es decir, permite su consumo con complicidad. Esto no se hace de una manera consciente. Se produce porque este familiar  ha llegado a normalizar los síntomas del consumo y le facilita continuar con él.  

Situación del familiar que, por ejemplo, prefiere dejarle traficar o trapichear en casa. Es una forma de control. Obedece a una distorsión de la realidad.

También es habitual en padres que prefieren comprarle droga al hijo para que el niño no esté consumiendo por ahí y perdido de su vista. Esto puede ser por los intentos frustrados de meterlo en un tratamiento o  porque no saben qué hacer ante los síndromes de abstinencia. También puede ser simplemente por encubrir la situación.

Encubrirlo mientras se pueda. Mientras los desastres del consumo no sean devastadores.


3 - Quien sobreprotege

Es la persona allegada que llega a justificar los comportamientos aberrantes del adicto.


4 - Quien boicotea los intentos de recuperación

La persona que realiza un boicot más o menos explícito a lo esfuerzos del paciente para salir de su adicción. Hay un deseo inconsciente de que el enfermo no cambie. Esto puede darse criticando su centro de recuperación, a los profesionales, hablándole mal de los terapeutas o creando necesidades para que el adicto salga de su centro de ingreso y vuelva a casa o inventando excusas para que abandone el tratamiento, etc.


5 - El que aguanta todo

Quien aguanta todo lo que le haga el adicto y se lo pase. Hay mucho sufrimiento. 


6 - Quien depende de él

Quien llega a depender de él. Ha normalizado la sintomatología del adicto como su forma de ser y como su modo de vida. Se ha amoldado a ese sufrimiento. Se da mucho en la pareja.


Estos perfiles son los coadictos. Todos tienen en común que se convierten en habilitadores y facilitadores de la conducta adictiva. Son relaciones tóxicas.


Actitudes codependientes

Sin embargo, aunque no se haya enfermado de codependencia, muchas actitudes se consideran codependientes. No son propicias para la recuperación del paciente y dificultan que el coadicto controle su propia vida.


Hay  diferentes patrones de conducta que se presentan en familiares o personas cercanas del adicto que son señal de coadicción:


  • Negación y minimización para evitar un abordaje profesional del problema.
  • Resistencia a reconocer el consumo. El familiar se siente forzado a defenderlos constantemente. 
  • Ocultar información relevante para su recuperación.
  • Asumir responsabilidades del adicto para protegerlos de las consecuencias de sus actos. Facilitan su inmadurez y su consumo. Es posible que les encubran y que mientan por ellos para sacarle de sus líos.
  • Tener una sobreprotección sobre el adicto
  • Hacer constantes críticas a cómo era y a su conducta pasada.
  • Transmitir poca confianza en el enfermo y su deseo de cambio. Les desmotiva para avanzar. “Nunca vas a cambiar” “siempre serás igual”. Desconfía constantemente de las capacidades del paciente.
  • Exigirle cosas que no puede cumplir por su proceso.
  • Usar su sufrimiento como responsabilidad única de la adicción, un tipo de victimización. Le hablan con chantajes emocionales.
  • Perder la perspectiva de lo que es correcto y facilitarles  el consumo para tenerlos contentos.
  • Obsesión por controlar el proceso del enfermo. Actúan como si fuese a recaer todo el tiempo. No se permiten descansar.
  • Erigirse en salvador. Sólo él o ella pueden sacar al adicto de su problema.
  • Ser incapaz de cuidarse a sí mismo. El consumidor es su prioridad. Se abandonan.
  • Dificultad para identificar sus propios sentimientos. Han vivido tan pendientes del adicto que se olvidan de si mismos.

En realidad, cualquier relación que facilite la conducta adictiva o boicotee el tratamiento de recuperación se puede considerar coadicción.


Estas formas de facilitarle la vida al adicto le permiten que siga evadiéndose de su responsabilidades y que continúe con su particular espiral de autodestrucción.


Síntomas de la coadicción

Es una dependencia relacional que se establece entre el familiar más allegado al adicto y éste, que al tener una relación más íntima y directa, le facilita continuar con la adicción. Esto no se hace conscientemente. Va envuelto en las buenas intenciones, del amor y la preocupación por el enfermo. Se va desarrollando poco a poco. Sin embargo, en algunos miembros puede ir más allá. La codependencia se define como un vínculo emocional peculiar con el enfermo que hace muy difícil que este pueda integrarse con éxito en un tratamiento. Dificulta su salida del consumo de cocaína.


Dificulta su salida del consumo de cocaína.

El familiar va interiorizando como casi normales comportamientos desagradables, erráticos, posiblemente agresivos o de maltrato, cuanto menos de ira y agresividad. El resultado es que la familia va a mostrar unos síntomas de malestar, consecuencia del trastorno adictivo y de los conflictos y problemas que de él se derivan. La salud de algunos miembros se ve afectada. Esto es una consecuencia natural del impacto que tiene la adicción a la cocaína en el entorno del paciente.


Como enfermedad progresiva, crónica y con entidad, tiene una sintomatología. 

Los síntomas que la persona afectada de coadicción podría padecer son, entre otros:

  • Excesiva dependencia
  • Negatividad
  • Hipervigilancia. Incluso estando ya en tratamiento, se llegan a levantar de la cama para ir a ver si el adicto está dormido.
  • Compulsividad
  • Ansiedad
  • Automedicación
  • Dificultad para establecer límites. A veces, son incapaces de poner límites en su propia intimidad, estando a merced del deseo sexual del enfermo.
  • Dificultad para establecer otras relaciones.
  • Baja autoestima

 

Tratamiento de la coadicción


¿Cómo se afronta por parte de los profesionales?  Si constituye una enfermedad, hay dos rutas en esta coyuntura:


1 - Por el lado del enfermo a la adicción a la cocaína

Por un lado, el enfermo necesita recuperarse fuera de ese control que no le beneficia. Los especialistas deben pensar en el paciente. De esta manera, no recomiendan el trato frecuente con estos allegados hasta que se pueda. Por tanto, es motivo más de recomendar el ingreso en centro de internamiento del enfermo, para que se aleje de esa persona y pueda sanearse esa tóxica relación.


2 - Por el lado el familiar

Por otro lado, también es una patología para el coadicto y como tal necesita ser tratada. Se piensa también en el familiar enfermo. Es necesario un tratamiento profesional de la codependencia, igual que de la adicción. Por tanto, requiere ayuda psicológica. Hay que facilitar un tratamiento también a estos allegados.


Como consecuencia, no es suficiente con la recuperación del paciente. Normalmente, cuando un adicto  se va recuperando, los conflictos en casa van desapareciendo, se va arreglando todo y poniendo en su sitio. La familia es parte de la red de apoyo del enfermo. Sin embargo, la persona afectada de coadicción necesita ayuda especializada para recuperarse. Son casos donde está indicada la psicoterapia. Para:

  • romper esa dependencia emocional
  • conseguir hacer su propia vida
  • sentirse bien.

Por este motivo, la mayoría de centro especializados cuenta con terapias de grupo para familia o grupos de apoyo.


Como ayudar a un adicto


En este capítulo hablaremos sobre cómo ayudar a un adicto a la cocaína. Te ayudamos a afrontar el problema de la adicción en casa.


 ¿Cómo ayudar a un adicto a la cocaína?

Darse cuenta de que un familiar es adicto a la cocaína es un momento delicado. Nos asaltan las dudas, los miedos, la frustración e impotencia. Llegar al momento de darse cuenta de que un familiar es adicto significa que ya hemos pasado por un proceso de desgaste. Debido a la naturaleza conflictiva de la adicción al consumo de cocaína, probablemente hemos sufrido y estamos vulnerables.  


A continuación, te proponemos los pasos para poder ayudar a un familiar con problemas de adicción a la cocaína.

 

1 - Acudir a un centro especializado en adicciones

En los centros especializados pueden informar a las familias sin que les acompañe el enfermo. La familia debería acudir a un centro especializado porque allí nos van a proporcionar tres cosas que necesitamos para poder afrontar esta situación: Información, Asesoramiento, Apoyo.


Información

Necesitamos la información para actuar sobre seguro y poder estar tranquilos sobre los pasos que vamos a dar. Nos va a servir para:


Tener un diagnóstico

  • Conocer la enfermedad de la adicción a la cocaína y sus síntomas
  • Para saber hasta dónde puede llegar la situación si sigue consumiendo
  • Poder resolver dudas, miedos y expectativas

Ya que, en muchos casos no quieren tratarse, para saber cómo hablarle y enfrentarse a la situación. Los problemas crecen y la impotencia de no poder ayudarle. Nos crea confusión y no sabemos qué puede ser correcto


Asesoramiento

Nos asesorarán sobre el tratamiento adecuado para las necesidades específicas de nuestro familiar. Nos ayudarán a:


  • Aconsejan la mejor manera de actuar dentro de las opciones que tiene la familia. Y por supuesto, dentro de la situación que estén viviendo, de la fase en la que se encuentre el adicto  
  • Te ayudarán a dar los primeros pasos y a planear la estrategia para sentar a tu familiar y hablar con él. Harán lo mejor en su caso. Ya que cada  caso es único, aunque la enfermedad sea la misma
  • Es importante que les contemos cómo está la situación porque nos asesorarán sobre si las estrategias que estamos llevando a cabo son adecuadas
  • A veces, en un intento de ayudarles con todo nuestro cariño les estamos perjudicando sin saberlo
  • Otras veces, les estamos creando las condiciones idóneas para que consuman en paz
  • Proporcionan más información sobre cómo hacerle ver las consecuencias de que siga consumiendo
  • Nos dan las herramientas para no caer en los chantajes emocionales y promesas de que van a abandonar el consumo por sí solos.


Apoyo

Es importante sentirse arropados. Es bueno para la familia hablar con personas que han pasado por la misma situación. Un centro nos brindará apoyo para:


Puedes desahogarte contándoles tu caso y la historia de consumo del enfermo.  Te vas a sentir entendido y apoyado

Tratamiento en caso de haber codependientes o necesitarlo. En la mayoría de las ocasiones, se requiere de una intervención familiar

No te dejarán olvidarte de ti. Para ayudar hay que cuidarse primero uno. Déjate ayudar. Tienes muchos sentimientos que hay que trabajar

La familia tendrá información especializada, sabrá qué pasos dar y planear la estrategia para sentar a su familiar y nunca estarán solos


 


2 - Ayudarle a dar el paso

Una vez que tenemos la información sobre la mejor estrategia para decidir sobre el paciente, es el momento de socorrerle. Ayudarle a ayudarse es el momento clave para la familia. Se trata del momento más difícil porque para el paciente no es una decisión firme. 

El mejor momento para actuar es en cuanto reconozcan que necesitan ayuda. La adicción es una enfermedad que hace que los pacientes tengan una ambivalencia. Es decir, por un lado van a querer dejar de sufrir, pero por otro lado no quieren dejar de consumir. Básicamente porque no pueden. Así es el funcionamiento de la dependencia. Un ejemplo rápido es la ludopatía, donde se pierde constantemente dinero pero se sigue jugando por dependencia al juego.

El mejor momento para actuar es en cuanto reconozcan que necesitan ayuda.


¿Cómo hacerlo?

Dile que está enfermo y que no es culpa suya

Elige un buen momento para sentarse a hablar y nunca cuando esté consumido

Es mejor no amenazarlos con ultimátum. No es bueno coaccionarles con acciones que no vamos a realizar. Esto sólo les crea presión porque se ven en el peor escenario posible y se van a consumir más

Lo mejor es llevarle a un centro  especializado o su médico. No es buena idea acorralarle entre todos todos los miembros para convencerle. De esta manera, se puede poner a la defensiva y terminar reaccionando de forma inesperada.


La adicción a la cocaína es un trastorno mental de graves consecuencias que debe ser diagnosticado y tratado por profesionales de la psicología. Si eres adicto o conoces a alguien con problemas de adicción te recomendamos visitar a un psicólogo para emprender el camino a la desintoxicación.


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